AMANECER DEL FUEGO

Departamentos en el centro de Ushuaia

Ushuaia, a tu ritmo

Vivimos acá y recibimos huéspedes desde 2019. Esto es lo que contestamos todos los días cuando alguien nos pregunta qué hacer con sus días en el Fin del Mundo.

Qué ver y qué hacer

Ushuaia se recorre en capas: primero lo que está a mano, después lo que pide un día entero, y al final lo que casi nadie hace.

Los clásicos

Navegar el Canal Beagle. Las navegaciones salen del puerto, a 900 metros del departamento: isla de los Lobos, la colonia de cormoranes y el faro Les Éclaireurs.

Parque Nacional Tierra del Fuego. A 12 km por la Ruta 3, con senderos para todos los estados físicos.

Tren del Fin del Mundo y Museo Marítimo. El tren entra al parque por la traza vieja del penal; el museo cuenta, en los pabellones originales, cómo nació la ciudad.

Trekkings, según cuánto quieras caminar

Suaves. La Senda Costera del Parque Nacional bordea el Beagle durante unos 8 km casi sin desnivel, y los paseos de la Laguna Negra y de la Isla se hacen en una hora sobre pasarelas.

Moderados. La Laguna Esmeralda es el más pedido: unas cuatro horas ida y vuelta entre bosque y turba, con barro casi todo el año, y una laguna de color imposible al final. El Glaciar Martial es corto pero todo en subida, y empieza a quince minutos del centro.

Exigentes. El Cerro Guanaco, dentro del Parque Nacional, sube fuerte hasta una vista abierta del Beagle y del lago Roca: día completo. La Laguna de los Témpanos, al pie del Glaciar Vinciguerra, también pide todo el día. Y el Paso de la Oveja, que cruza la cordillera de sur a norte, es una travesía de dos días con campamento.

Para los de grado alto conviene ir con guía, salir temprano y avisar siempre a dónde vas: el clima acá cambia en minutos.

Tolhuin, el corazón de la isla

A poco más de 100 km por la Ruta 3, cruzando el Paso Garibaldi, está Tolhuin, el único pueblo del centro de Tierra del Fuego. En el camino aparece el Lago Escondido, unos 60 km después de Ushuaia, encajonado entre montañas y bosque. Un poco más allá se abre el Lago Fagnano — los selknam lo llamaban Kami —, el más grande de la isla: tan largo que se mete en Chile y tan ancho que parece mar. Es una salida de día entero, perfecta si alquilaste auto, y se puede hacer con nieve en invierno.

Cabo San Pablo, para salirse del mapa

Si buscás lugares poco explorados, desde Tolhuin se sigue unos 120 km hacia el noreste, buena parte por camino de ripio, hasta la costa atlántica de la isla. Ahí está el Cabo San Pablo, con los restos oxidados del buque Desdémona varado en la playa, un faro, playas de canto rodado y un sendero corto que sube al mirador. Es el otro océano, el que casi ningún visitante de Ushuaia llega a ver. Conviene ir con vehículo alto, tanque lleno y mirar la tabla de mareas antes de bajar a la playa.

Puerto Almanza y el camino a Moat

A unos 75 km de Ushuaia, primero por la Ruta 3 y después por el ripio de la Ruta J, está Puerto Almanza: la villa de pescadores más austral de la Argentina, mirando de frente a Puerto Williams, del lado chileno del Canal Beagle. Es el lugar de la centolla recién sacada del agua, y conviene reservar mesa antes de salir. En el mismo camino queda el desvío a la Estancia Harberton. Si seguís por el ripio hacia el este, entre diques de castores y playas de canto rodado, la ruta termina en la Estancia Moat: ahí se acaba el camino y empieza el silencio.

Cuándo viajar

No hay una temporada mala: hay cuatro ciudades distintas en el mismo lugar.

Verano (diciembre a marzo).

La mejor época para trekking, trail running y salidas en bici. Los días se estiran hasta pasadas las diez de la noche, los senderos están abiertos y todas las navegaciones salen completas. Es también la temporada más pedida: conviene reservar con tiempo.

Otoño (abril y mayo).

La estación en que la ciudad y los bosques de alrededor se vuelven mágicos. La lenga se pone roja, naranja y amarilla de golpe, hay menos gente en todos lados y la luz baja es la que mejor le queda a Ushuaia. Si venís a sacar fotos, es este mes.

Invierno (junio a septiembre).

Nieve, esquí en el Cerro Castor y el Cerro Martial, patinaje sobre hielo, centros invernales y noches largas. La ciudad funciona igual, la calefacción no se apaga nunca y volver a un departamento tibio después de un día en la nieve es medio el punto de todo.

Primavera (octubre y noviembre).

El deshielo, los días que se estiran y tarifas más tranquilas. La ciudad empieza a florecer de lupinos y calafates, y los senderos se van abriendo de a poco. Es la mejor relación entre precio, clima y cantidad de gente.

Ushuaia es fresca todo el año: incluso en enero conviene llevar abrigo y algo impermeable.

Cómo llegar y cómo moverte

El Aeropuerto Internacional Malvinas Argentinas está a 6,4 km de Gobernador Paz 157: son unos minutos en taxi o remise. Si llegás por tierra, la Ruta Nacional 3 entra a la ciudad por el oeste.

Una vez acá, el centro se camina. Desde el departamento llegás a pie a la Av. San Martín, al puerto (0,9 km) y a las agencias donde se contratan las excursiones. Las combis al Parque Nacional Tierra del Fuego y al Glaciar Martial salen del centro.

Qué llevar en la valija

Campera rompeviento e impermeable, abrigo en capas, calzado cómodo que se pueda mojar, gorro y guantes (sí, también en verano), protector solar y anteojos de sol. El clima cambia varias veces en un mismo día.

Comer y cocinar

Hay supermercados y restaurantes a pocas cuadras. Y como cada departamento tiene su cocina equipada, podés comprar centolla, cordero o lo que encuentres y cocinarlo a tu hora, sin reservar mesa en ningún lado.

¿Ya sabés cuándo venís?

Mirá los departamentos y la disponibilidad para tus fechas

Buscar